19/02/2015

Atención integral 24 h en patología vascular

Artículo de P. Pérez publicado en el suplemento del diario «La Razón»

El Hospital San Francisco de Asís cuenta con un servicio de referencia por su amplia experiencia y equipamiento tecnológico.

La patología vascular en su vertiente arterial presenta una alta tasa de complicaciones que en un porcentaje elevado de los casos requiere una intervención urgente o relativamente urgente, como ocurre en las trombosis arteriales de miembros inferiores o la rotura de un aneurisma aórtico, entre otros. Esta dilatación localizada y permanente provoca un debilitamiento de la pared de la arteria, cuyo principal riesgo es la rotura y su pronóstico. En el 75 por ciento de los casos, el aneurisma no presenta síntomas y si lo hace, son muy difíciles de identificar, al tratarse de molestias inespecífi cas abdominales o dolor lumbar.

Lo inespecífico de sus síntomas complica el diagnóstico precoz y cuando éste se produce es casual en un estudio ecográfico realizado por otro motivo. La falta de síntomas provoca que en uno de cada cuatro casos el aneurisma se manifieste por la rotura y en ellos la mortalidad llegaría al 50 por ciento (un porcentaje que en cirugía programada se sitúa entre el dos y el cuatro).

En una patología así, en que la intervención urgente es determinante, la clave está en el acceso inmediato a un servicio de atención continuada, como el que cuenta el Hospital San Francisco de Asís de Madrid, uno de los pocos integrales en patología vascular las 24 h de la sanidad privada. Actualmente, es un servicio de referencia en esta especialidad por su equipamiento tecnológico y la amplia experiencia de sus profesionales en el abordaje total de la patología Arterial y Venosa de alta complejidad.

Codirigida por Claudio Gandarias, Jefe de Servicio, y Julia Ocaña, Responsable de la Unidad de Patología Venosa, la Unidad de Cirugía Vascular ofrece los servicios propios de una unidad de referencia –atención continuada 24h, consultas médicas, Eco Doppler vascular, endoláser de última generación y Radiología Vascular–, además de los servicios de apoyo de un hospital general, como UCI, Cardiología especializada con hemodinamia, AngioTAC de 64 cortes de alta definición y quirófanos de cirugía mayor.

El equipo del hospital acumula una experiencia de más de 30 años que se traduce en más de 4.000 cirugías arteriales –de las cuales más de 1.000 son aneurismas aórticos– y en más de 8.000 pacientes tratados por varices mediante las últimas técnicas de endoláser de última generación, endoespuma y cirugía convencional, en los casos más complejos.

«La gran mayoría de los aneurismas se manifiestan ya en la fase de complicación, cuando el riesgo de rotura de la aorta y de muerte del paciente son elevados», explica Gandarias. Las técnicas endovasculares «han supuesto un gran avance en el tratamiento de los pacientes con aneurismas de aorta, pacientes diabéticos y pacientes con varices, ya que suponen una menor agresión quirúrgica, la recuperación es más rápida, el tiempo de hospitalización es menor y reduce el nivel de complicaciones». No a todos se les pueden ofrecer estas técnicas, que generalmente no están indicadas en los más complejos. Por eso, es clave la experiencia adquirida por parte del equipo en cirugía convencional de alta complejidad.

Aunque se desconocen las causas exactas que desencadenan la formación de un aneurisma de aorta, se consideran factores de riesgo «el tabaquismo y la hipertensión arterial, además de la edad. Por ello, nosotros recomendamos a todos los varones mayores de 60 años, especialmente si presentan estos factores de riesgo, que soliciten una ecografía abdominal anual, como medio de detección precoz&eaquo;.

La otra pata de esta unidad es la patología venosa que, frente a la aneurisma, ésta sí se manifiesta «si bien no apreciamos su importancia y erróneamente se relega a un problema estético», explica Ocaña.

La insuficiencia venosa crónica es una patología «muy seria y constituye una de las principales causas de baja laboral en nuestro país. Casi el 25% de la insuficiencia venosa crónica va a derivar en una patología grave invalidante».

En cifras

2-5% de hombres de más de 60 años porta un aneurisma de aorta

50 casos por cada 100.000 habitantes de trombosis aguda

75% de los pacientes es asintomático o tiene signos inespecíficos