21/12/2014

Holmio, contra la hiperplasia benigna de próstata

Artículo de P. Pérez publicado en el suplemento del diario «La Razón»

Más conocido por sus aplicaciones para el tratamiento de los cálculos renales, el láser de Holmio se ha revelado en los últimos años como la técnica más fiable para el tratamiento de la Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP).

La Hiperplasia Benigna de Próstata (HBP) es un agrandamiento no canceroso de la glándula prostática cuya prevalencia aumenta progresivamente con la edad y que constituye actualmente «una de las enfermedades más comunes en los hombres de edad avanzada: se calcula que la padece la mitad de los hombres mayores de 50 años y el 90% de los hombres mayores de 90», explica Luis Hidalgo Togores, Jefe de Servicio de Urología del Hospital San Francisco de Asís y del Instituto de Urología Dres. De La Peña e Hidalgo, en Madrid.

La HBP consiste en el aumento de tamaño de la glándula prostática, que «en condiciones normales tiene el tamaño de una nuez y pesa 25 g, que en este proceso puede llegar a tener el tamaño de un pomelo y pesar 200 g». Este agrandamiento produce una obstrucción progresiva del flujo urinario lo que acaba produciendo un retraso en el inicio de la micción, un flujo débil y/o discontinuo de la orina, goteo postmiccional, micción intermitente e incompleta y sensación de urgencia urinaria.

Hidalgo Togores es experto en la aplicación del láser de Holmio en diferentes procesos endourológicos. La aplicación del láser de Holmio en el tratamiento de la HBP constituye actualmente «la opción más efectiva para el tratamiento de la patología benigna prostática, ya que nos permite tratar incluso próstatas grandes (volumen IV), algo que queda limitado con la vaporización por láser Verde», explica Hidalgo.

En el tratamiento de la HBP se ha generalizado el uso del láser Verde, una técnica que vaporiza el tejido que origina la obstrucción por agrandamiento de la próstata, pero está limitado a próstatas de menor tamaño. El láser Verde tiene como ventaja frente a la resección transuretral (RTU), que sigue siendo la técnica de referencia, un menor sangrado y una menor estancia hospitalaria, similar al tratamiento con láser de Holmio. La enucleación transuretral con Láser de Holmio permite tratar todos los tamaños de próstata obstructiva, incluso las próstatas de gran tamaño. En estas últimas el tratamiento mediante vaporización con láser Verde y la resección transuretral serían tratamientos insuficientes, por lo que estaría indicada la cirugía abierta (Adenomectomía Prostática Retropúbica), que es una técnica más cruenta «lo que deja fuera de tratamiento a muchos pacientes que no pueden someterse a esta intervención: pacientes ya muy mayores, con problemas cardíacos o en tratamiento con anticoagulantes».

El Láser de Holmio permite tratar estas próstatas a través de la uretra, con menor sangrado y una estancia hospitalaria menor que con la cirugía abierta (5-7 días) y similar a la estancia tras un tratamiento con láser Verde (1–2 días). El láser Holmio «permite la enucleación –extirpación– completa del adenoma y su extracción mediante un morcelador transuretral, pudiendo utilizarse en próstatas grandes de hasta 200gr». Inicialmente, la técnica conlleva la división de la próstata en sus tres lóbulos anatómicos. Cada lóbulo es enucleado de forma retrógrada, consiguiéndose el mismo efecto que con la Adomectomía Prostática Retropúbica (cirugía abierta). La tecnología láser tiene una alta capacidad de coagulación porque sella de forma eficaz los vasos sanguíneos de la próstata tratada. Otra ventaja es la importancia de extraer todo el tejido enucleado para estudio histológico (biopsia) –algo que con el láser Verde no es posible, al desaparecer el tejido–, la menor necesidad de irrigación de la vejiga y menor tiempo de sondaje vesical.

Pionero de la Endourología

Luis Hidalgo Togores es uno de los mayores expertos en patología endourológica. Jefe de Servicio de Urología del Hospital San Francisco de Asís y de Sección de Endourología del Hospital Universitario La Paz, el Dr. Hidalgo Togores ha sido pionero en la introducción de la Endourología, una técnica quirúrgica mínimamente invasiva mediante la cual, por vía endoscópica, se pueden tratar muchas enfermedades del tracto urinario superior e inferior, desde la uretra hasta el riñón. En 1983 llevó a cabo la primera nefroscopia percutánea de España y junto con el Dr. De la Peña Barthel, Jefe de Servicio de Urología del Hospital La Paz de Madrid e impulsor de la cirugía laparoscópica urológica en nuestro país, fundó el Instituto de Urología Dres.